San Antenodoro es recordado como un mártir cristiano del siglo IV, cuya festividad se celebra el 7 de diciembre. Según las crónicas, fue sometido a torturas extremas bajo el gobierno del emperador Diocleciano y el prefecto Eleusio. A pesar de las pruebas de fuego y otros suplicios, su fe permaneció inquebrantable.
Martirio y Legado
Condenado a la pena capital, San Antenodoro enfrentó su destino con valentía. Cuando el verdugo falló en su intento de ejecutarlo, nadie más se atrevió a completar la tarea. Finalmente, San Antenodoro encontró la paz eterna mientras oraba fervientemente.
Su legado perdura como un ejemplo de devoción y resistencia frente a la persecución religiosa.
Festividad
La Iglesia conmemora su martirio cada 7 de diciembre, recordando su sacrificio y su profundo compromiso con la fe cristiana.
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