Santa Melania la Joven, nacida en Roma, es una figura emblemática del siglo V, conocida por su ferviente devoción y obras de caridad. Tras la muerte de sus padres, Melania heredó una gran fortuna, la cual utilizó para liberar esclavos y apoyar la creación de monasterios. Su festividad se celebra el 31 de diciembre, recordando su vida ejemplar y su legado espiritual.
Vida y Legado
Melania dedicó su vida al servicio de los pobres y a la promoción del monacato. Su influencia se extendió hasta Jerusalén, donde falleció el 30 de diciembre de 439.
Celebración
La Iglesia celebra su santidad el 31 de diciembre, honrando su compromiso con la fe y la comunidad cristiana.