El Beato Juan Lego es recordado cada 1 de enero por su martirio durante la Revolución Francesa. Junto a su hermano Renato, también sacerdote, se negó a acatar el juramento que imponía el gobierno revolucionario, lo que les costó la vida.
Ambos fueron decapitados en Preuilly, en la región de Anjou en Francia, por mantenerse fieles a sus principios religiosos. Este acto de resistencia los convirtió en símbolos de la fe católica durante un periodo de intensa persecución religiosa.
Legado y Celebración
El legado del Beato Juan Lego perdura como un ejemplo de valentía y devoción. Su festividad se celebra el 1 de enero, recordando su sacrificio por la fe.