San Ciro fue un destacado obispo de Constantinopla durante el siglo VIII. Originalmente un monje en Paflagonia, fue elegido para liderar la sede de Constantinopla debido a su devoción y sabiduría. Sin embargo, su liderazgo fue interrumpido cuando fue depuesto y exiliado, donde finalmente falleció.
Historia de San Ciro
Nacido en Paflagonia, San Ciro se destacó por su devoción religiosa desde joven. Su elección como obispo de Constantinopla fue un reconocimiento a su integridad y fe inquebrantable.
Legado
A pesar de su destierro, San Ciro dejó un legado de firmeza en la fe y resistencia ante la adversidad. Es recordado por su valentía y compromiso con la Iglesia.
La festividad de San Ciro se celebra el 7 de enero, recordando su vida y sacrificios por la comunidad cristiana.