San Andrés Chong Hwagyong, nacido en Corea del siglo XIX, es venerado por su labor como catequista y por ofrecer su hogar como refugio para cristianos perseguidos. Colaboró estrechamente con el obispo Lorenzo Imbert, enfrentándose a grandes peligros por su fe. Fue cruelmente herido y estrangulado en prisión, convirtiéndose en un mártir recordado cada 23 de enero.
Legado de Fe
San Andrés es ejemplo de dedicación y coraje, dejando un legado de fe inquebrantable en tiempos de persecución.
Enlaces de Interés
- Cristianismo en Corea
- Concepto de Martirio