El Beato Pedro Igneo, cuya festividad se celebra el 8 de febrero, es recordado por su devoción y milagros. Nacido en el siglo XI, Pedro Igneo fue monje en Valumbrosa antes de convertirse en obispo de Albano, Italia.
Milagro del Fuego
Pedro Igneo recibió su apodo tras atravesar ileso una prueba de fuego, un milagro que consolidó su reputación de santidad.
Contribuciones a la Iglesia
Como obispo, trabajó incansablemente para restaurar la disciplina eclesiástica, influenciando positivamente la vida religiosa de su tiempo.