San Alto, nacido en Irlanda, es conocido por su dedicación monástica y su contribución a la expansión del cristianismo en Baviera. En el siglo VIII, fundó un monasterio en los bosques bávaros, que luego llevaría su nombre. Este acto de fe y devoción lo convirtió en una figura venerada en la región.
Vida y Legado
San Alto llegó a Baviera procedente de Irlanda, llevando consigo un profundo compromiso con la espiritualidad y la vida monástica. Su monasterio se convirtió en un centro de fe y aprendizaje, influyendo en la vida religiosa de la época.
Festividad
La festividad de San Alto se celebra el 9 de febrero, recordando su impacto espiritual y su legado duradero en la región.