La Beata Clara de Rímini es recordada por su significativa transformación espiritual en el siglo XIV. Tras una vida disoluta, Clara dedicó sus días a la penitencia, la mortificación y los ayunos, buscando expiar sus pecados pasados.
Vida de Conversión
Originaria de Rímini, en la región de Romagna, Clara se convirtió en un símbolo de devoción al fundar un monasterio donde reunió a un grupo de compañeras, sirviendo a Dios con profunda humildad de espíritu.
Legado y Celebración
Su festividad se celebra el 10 de febrero, recordando su dedicación y servicio. Clara es parte de un legado de santas con el nombre Clara, como Santa Clara de Asís y Beata Clara Gambacorti.