Santa Escolástica de Nursia, nacida en el siglo VI en Italia, es conocida por su profunda devoción religiosa. Hermana de San Benito, fundador de la orden benedictina, Escolástica dedicó su vida a la oración y la contemplación. Celebrada el 10 de febrero, su festividad recuerda su compromiso espiritual y su amor por Dios.
Encuentros con San Benito
Escolástica y Benito mantenían una relación cercana y espiritual, reuniéndose una vez al año en Montecasino para compartir una jornada de reflexión y alabanza. En una de estas reuniones, según la tradición, Escolástica oró para que una tormenta impidiera que Benito regresara al monasterio, permitiéndoles pasar más tiempo juntos en oración.
Legado
Santa Escolástica es venerada como un ejemplo de devoción y amor fraternal. Su vida inspira a muchas personas a seguir un camino de fe y oración.