La Beata Jacinta Marto, nacida en Ajustrel, cerca de Fátima, Portugal, es conocida por ser una de las tres pastorinhas que presenciaron las apariciones de la Virgen María en 1917. A pesar de su corta edad, mostró una profunda devoción y aceptación del sufrimiento, entregando su vida a la oración y a la penitencia por los pecadores.
Primeras Apariciones
En 1917, Jacinta, junto con su hermano Francisco y su prima Lucía, fue testigo de varias apariciones de la Virgen María, quien les confió importantes mensajes para el mundo.
Enfermedad y Fe
A pesar de sufrir una grave enfermedad, Jacinta aceptó su dolor con paciencia, ofreciendo sus sufrimientos por la conversión de los pecadores y la paz del mundo.
Su vida breve pero llena de fe dejó una huella imborrable en la historia de la Iglesia Católica.
Legado
Beatificada en el año 2000, Jacinta es recordada por su amor y devoción, inspirando a fieles de todo el mundo.