El Beato Roberto Drury es recordado como un presbítero y mártir que sacrificó su vida en defensa de su fe católica en el siglo XVII. Roberto Drury fue ejecutado en el patíbulo de Tyburn, en Londres, el 26 de febrero. Vestido con su hábito eclesiástico, demostró su dignidad sacerdotal ante la injusta acusación de conspiración contra el rey Jacobo I.
Su martirio es un símbolo de la persecución religiosa que muchos fieles enfrentaron durante esa época turbulenta. Su valentía y devoción siguen inspirando a los creyentes alrededor del mundo.