El Beato Bertrando de Grandselve es recordado por su papel crucial en la unificación de su monasterio con la Orden Cisterciense, una reforma clave para restablecer la disciplina monástica en el siglo XII. Nacido en la región de Toulouse, Francia, Bertrando destacó como abad del monasterio de Grandselve.
Contribuciones a la Orden Cisterciense
Bajo su liderazgo, el monasterio se convirtió en un centro espiritual de gran influencia, alineándose con los estrictos principios cistercienses que promovían la simplicidad y la austeridad.
Legado y Celebración
Su festividad se celebra el 11 de julio, recordando su dedicación y liderazgo espiritual. El legado de Bertrando continúa inspirando a los monjes cistercienses y a la comunidad cristiana en general.