La Beata Ana María Javouhey nació en Francia y se destacó por su vocación misionera y su dedicación a la educación cristiana. Fundó la Congregación de las Hermanas de San José de Cluny, la cual se expandió rápidamente a varias regiones del mundo.
Su legado y obra
La congregación que fundó se enfocó en el cuidado de los enfermos y la instrucción cristiana de las niñas, llevando la fe y la educación a comunidades necesitadas. Su labor fue crucial en la expansión de la fe católica en tierras de misión.
Festividad y reconocimiento
Se celebra su festividad el 15 de julio, recordando su vida de servicio y compromiso con los valores cristianos.