San Materno de Milán, recordado el 18 de julio, fue un destacado obispo del siglo IV. Durante su episcopado, realizó la solemne tarea de trasladar los cuerpos de los mártires Nabor y Félix desde Lodi a Milán.
Vida y Obra
San Materno vivió en un período crucial para el cristianismo, cuando la Iglesia alcanzó la paz tras las persecuciones. Su dedicación y fe hicieron que su legado perdure a través del tiempo.
Festividad
Su festividad se celebra el 18 de julio, recordando su contribución al fortalecimiento de la comunidad cristiana en Milán.
Legado
Como obispo, Materno fortaleció el cristianismo en Milán, siendo un puente entre los mártires y la comunidad cristiana de su tiempo.