San Franco de Assergi es reconocido por su vida como ermitaño en el siglo XII, en la región de los vestinos. Este santo se retiró a una celda en una cueva, entre montañas escarpadas, donde vivió en soledad y devoción.
Vida y Devoción
San Franco eligió una existencia de aislamiento, alejándose de las comodidades y viviendo de manera austera. Su vida fue un ejemplo de entrega espiritual y simplicidad.
Celebración
El 5 de junio se celebra su festividad, recordando su legado de fe y dedicación.
Legado
San Franco de Assergi es venerado por su compromiso con la vida eremítica, sirviendo de inspiración para quienes buscan una vida de oración y meditación.