San Esiquio de Dorostoro, un valiente soldado cristiano, fue arrestado junto a San Julio durante el siglo IV en Mesia, hoy Rumanía. Bajo el mandato del prefecto Máximo, Esiquio fue martirizado por su fe. Su festividad se celebra el 15 de junio, recordando su sacrificio y devoción.
Historia y Martirio
En Dorostoro, Esiquio sirvió como soldado, pero su verdadera lealtad estaba con su fe cristiana. Tras ser capturado, enfrentó el martirio con valentía, convirtiéndose en un símbolo de resistencia espiritual.
Legado y Celebración
San Esiquio es venerado no solo por su sacrificio, sino también por su firmeza en la fe. Su historia inspira a muchos a seguir sus convicciones, incluso frente a la adversidad.