La Beata Dorotea de Montau es recordada por su vida de devoción extrema. Tras quedar viuda, eligió vivir como reclusa en una celda contigua a la catedral de Marienwerder, ahora Kwidzyn en Polonia. Su vida de oración y penitencia es un testimonio de su profunda fe.
Un Camino de Fe
En el siglo XIV, Dorotea decidió consagrarse a la vida religiosa de manera radical, dedicándose completamente a la meditación y el sacrificio personal.
Legado de Santidad
Su ejemplo ha inspirado a muchos a seguir un camino de fe y devoción. Es una figura venerada especialmente en Polonia.