El Beato Raimundo Petiniaud de Jourgnac, arcediano de Limoges, es recordado por su valentía y fe durante la Revolución Francesa. Encarcelado en condiciones inhumanas en una nave en Rochefort, su martirio se consumó debido a las enfermedades que contrajo en cautiverio.
Vida y Muerte
Durante la Revolución Francesa, muchos clérigos fueron perseguidos por su fe. Raimundo Petiniaud de Jourgnac fue uno de ellos, quien, fiel a sus creencias, enfrentó la prisión y finalmente el martirio el 26 de junio.
Legado
Su vida es un testimonio de la resistencia espiritual frente a la adversidad. Es recordado cada año en su festividad, inspirando a muchos a seguir sus pasos de fe y coraje.