San Juan de Valence, originario de la región de Vienne en Francia, fue un influyente abad en Bonnevaux antes de ser elegido obispo de Valence. Durante su episcopado, enfrentó numerosas adversidades debido a su firme defensa de la justicia. Conocido por su compasión, ayudó generosamente a los pobres y a los mercaderes arruinados, convirtiéndose en un símbolo de solidaridad y rectitud en el siglo XII.
Su festividad se celebra el 21 de marzo, recordando su legado de compromiso con los menos favorecidos y su incansable lucha por la equidad social.