San Genadio de Astorga, celebrado el 25 de mayo, fue un destacado monje y obispo en la región de Astorga durante el siglo X. Inicialmente, Genadio sirvió como abad antes de convertirse en obispo de la Diócesis de Astorga entre los años 909 y 919. A pesar de su influyente papel en la corte, aconsejando a los reyes, su corazón siempre estuvo en el claustro. Finalmente, renunció a su posición episcopal para dedicar el resto de su vida a la vida monástica y, ocasionalmente, a la soledad espiritual en Santiago de Peñalba.
San Genadio dejó un legado de servicio espiritual y humildad, eligiendo la vida sencilla de un monje sobre los honores terrenales. Su decisión de renunciar a su cargo para vivir en silencio y oración resuena como un ejemplo de verdadera devoción.