Santa María Guillerma Emilia de Rodat nació en Villefranche, en la región de Rodez, Francia. Fue una destacada figura del siglo XIX, conocida por su dedicación a la educación y el servicio a los más necesitados. Fundó la Congregación de las Hermanas de la Sagrada Familia, una institución dedicada principalmente a la educación de niñas y a brindar asistencia a quienes lo requerían.
Su festividad se celebra el 19 de septiembre, recordando su legado de amor y servicio. A lo largo de su vida, María Emilia se destacó por su profundo compromiso con los valores cristianos, inspirando a muchas generaciones.
Legado
El legado de Santa María Emilia de Rodat se mantiene vivo a través de las obras de su congregación, que sigue trabajando en el ámbito educativo y social alrededor del mundo. Su vida es un ejemplo de dedicación y fe, inspirando a todos aquellos que buscan servir a los demás.