San Alejandro de Baccano, cuyo martirio se conmemora el 21 de septiembre, es un santo venerado por su firmeza en la fe cristiana. Su historia tiene lugar en Baccano, en la vía Claudia, a veinte miliarios de Roma, durante un tiempo incierto. Aunque los detalles precisos de su vida son escasos, su devoción y sacrificio han dejado una huella imborrable entre los fieles.
El legado de los mártires como San Alejandro es fundamental para entender la historia del cristianismo primitivo, marcado por la persecución y el valor de sus seguidores.