San Eutiquio fue un destacado obispo de Constantinopla en el siglo VI, conocido por su firme defensa de la fe ortodoxa. Presidió el Segundo Concilio Ecuménico de Constantinopla, donde jugó un papel crucial en la reafirmación de las doctrinas cristianas. A pesar de sufrir un largo exilio debido a sus convicciones, regresó a Constantinopla y continuó su labor pastoral.
Celebración y Legado
Su festividad se celebra el 6 de abril. San Eutiquio es recordado no solo por su liderazgo espiritual, sino también por su valentía al confesar la resurrección de la carne.