San Pedro de Verona, también conocido como San Pedro Mártir, nació en el siglo XIII en una familia maniquea. Desde niño, mostró un profundo compromiso con la fe católica, recibiendo el hábito dominico de Santo Domingo.
Vida y Misión
Pedro dedicó su vida a combatir la herejía en Lombardía, especialmente en Milán, donde destacó por su fervor y elocuencia como predicador. Su misión lo llevó a enfrentarse a numerosos enemigos de la fe.
Martirio
De camino a Como, fue atacado por sus opositores. En sus últimos momentos, recitó el Credo como testimonio de su fe inquebrantable.
Legado
San Pedro de Verona es recordado por su valentía y devoción. Su festividad se celebra el 6 de abril.