San Aulo, venerado el 30 de abril, fue un obispo influyente en Viviers, Neustria, durante el siglo VII. Su vida estuvo marcada por la compasión y el servicio a los necesitados. Según la tradición, San Aulo no solo fundó un hospital en su ciudad, sino que también trabajó incansablemente para emancipar a muchos siervos, reflejando su compromiso con la justicia social.
Vida y Obra
Como obispo, San Aulo se dedicó a mejorar la vida de su comunidad. Su legado incluye la fundación de instituciones benéficas que perduraron más allá de su tiempo.
Festividad
Se celebra su memoria cada 30 de abril, recordándolo como un símbolo de amor al prójimo y defensor de los desfavorecidos.
Legado
El impacto de San Aulo se siente aún hoy en día, con su ejemplo de liderazgo y generosidad inspirando a muchos alrededor del mundo.
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