Santo Domingo de Guzmán es conocido por su dedicación a la renovación de la Iglesia a través de la Orden de Predicadores, también conocida como los Dominicos. Nacido en Calaruega, España, en el siglo XIII, vivió en pobreza voluntaria y se dedicó a la predicación para combatir la herejía albigense.
Vida y Obra
Domingo fue canónigo en Osma antes de emprender su misión apostólica. Fundó la Orden de Predicadores en 1216, enfocándose en la oración, el estudio y el servicio al prójimo.
Legado
Su legado perdura en la Iglesia Católica, con una festividad celebrada el 8 de agosto. Domingo falleció en Bolonia en 1221 y fue canonizado en 1234 por el Papa Gregorio IX.