San Juan Taumaturgo, recordado cada 4 de diciembre, fue un valiente obispo de Poliboto, Frigia, en el siglo IX. Su vida estuvo marcada por su firme oposición al emperador León el Armenio, quien prohibió el culto a las imágenes sagradas. San Juan no solo desafió estas órdenes, sino que trabajó intensamente para preservar las tradiciones religiosas de su tiempo.
Un Defensor de la Fe
En un periodo donde la iconoclasia amenazaba la Iglesia, San Juan se destacó por su defensa de las prácticas religiosas tradicionales. Su dedicación le valió el título de 'Taumaturgo', que significa hacedor de milagros.
Legado y Celebración
Hoy, San Juan es venerado como un símbolo de resistencia y fe. Su festividad el 4 de diciembre es una oportunidad para recordar su valentía y devoción.