San Abrúnculo fue un destacado obispo del siglo V originario de Langres. Ante la amenaza de los burgundios, se vio obligado a huir durante la noche, encontrando refugio en Arvernia, actual Clermont-Ferrand, Francia. Allí, asumió el liderazgo espiritual de la comunidad cristiana, ocupando la sede que había sido de San Sidonio Apolinar.
Vida y Legado de San Abrúnculo
San Abrúnculo es recordado por su firmeza y devoción en tiempos de adversidad. Su festividad se celebra cada 4 de enero, honrando su legado como pastor fiel y protector de su pueblo.
Refugio en Arvernia
La llegada de Abrúnculo a Arvernia marcó un nuevo capítulo en su vida, en el que continuó su misión pastoral bajo nuevas circunstancias, reforzando la fe de los creyentes locales.