San Acursio, miembro de la Orden de Frailes Menores, es venerado como mártir tras su muerte en Marrakech, Marruecos, durante el siglo XIII. Su vida dedicada a la fe y su sacrificio lo han convertido en un símbolo importante en la historia cristiana.
Vida de San Acursio
San Acursio vivió durante el siglo XIII, un periodo crucial para la expansión del cristianismo en el norte de África. Como fraile franciscano, dedicó su vida a la pobreza y la predicación.
Martirio y Celebración
San Acursio fue martirizado en Marrakech, un lugar de gran importancia histórica, el 16 de enero. Su valentía se celebra anualmente en esta fecha.
Legado
El legado de San Acursio perdura como ejemplo de fe inquebrantable y sacrificio. Su vida inspira a muchos dentro de la comunidad cristiana y más allá.