San Teófilo el Joven es recordado como un valiente mártir cristiano del siglo VIII. Su festividad se celebra el 30 de enero. Como prefecto de la armada cristiana, fue capturado en Chipre y llevado ante Harun ar-Rashid, el califa sarraceno. A pesar de las amenazas y promesas, San Teófilo se mantuvo firme en su fe, lo que le llevó a ser martirizado con la espada.
Legado de San Teófilo
Su legado perdura como símbolo de valentía y devoción. San Teófilo es uno de los varios santos con el mismo nombre, incluidos San Teófilo de Antioquía y San Teófilo de Cesarea.
Celebración y Devoción
Los fieles recuerdan su sacrificio cada 30 de enero, celebrando su vida y fe inquebrantable.