Santa Águeda, también conocida como Ágata, fue una virgen y mártir cristiana del siglo III que vivió en Catania, Sicilia. A pesar de las intensas persecuciones, mantuvo su fe inquebrantable y su cuerpo puro, convirtiéndose en un símbolo de fortaleza cristiana. Su martirio ocurrió hacia el año 251 durante las persecuciones del emperador romano Decio.
Vida y Martirio
Nacida en una familia noble, Águeda dedicó su vida a la fe cristiana desde temprana edad. Su rechazo a renunciar a su fe la llevó a enfrentar torturas brutales, incluyendo la mutilación de sus senos, un acto que simboliza su resistencia y compromiso con Cristo.
Festividad
La Iglesia Católica celebra su festividad el 5 de febrero, un día en el que muchos fieles honran su memoria a través de procesiones y eventos religiosos en todo el mundo.
Legado
Santa Águeda es considerada la patrona de las enfermeras y de las mujeres que sufren enfermedades de los senos. Su vida y martirio han inspirado a generaciones de creyentes a permanecer firmes en su fe ante la adversidad.