El Beato Pedro To Rot es recordado como un mártir de la fe cristiana en Melanesia. Nacido en el pueblo de Rakunai, en Nueva Bretaña, dedicó su vida a ser catequista y líder espiritual de su comunidad. Durante la ocupación japonesa en la Segunda Guerra Mundial, las prácticas cristianas fueron prohibidas, pero To Rot persistió en su misión.
Su Martirio
Enfrentando la persecución, fue arrestado por su continua labor catequética. Finalmente, fue martirizado al recibir una inyección letal. Su sacrificio es conmemorado anualmente el 7 de julio.
Legado y Festividad
El legado del Beato Pedro To Rot es un testimonio de fe y resistencia. Su historia inspira a muchos y es celebrado como un símbolo de fidelidad a la fe bajo la opresión.