San Pedro Zhou Rixin, recordado por su valentía durante la persecución religiosa en China, es un ejemplo de fe inquebrantable. Nació en Lujiazhuang y enfrentó el martirio el 20 de julio del siglo XX. Durante la persecución, se negó a abjurar de su fe ante el prefecto y fue decapitado por su firmeza.
Historia y Legado
San Pedro Zhou Rixin es venerado como un héroe de la fe, mostrando que incluso en tiempos de intensa adversidad, la devoción puede prevalecer. Su historia inspira a muchos a mantener su fe frente a las pruebas.
Celebración
Su festividad se celebra el 20 de julio cada año, recordando su sacrificio y legado.