El Beato Juan Ingram es recordado como un mártir de la fe católica, ejecutado en Inglaterra el 26 de julio de 1594. Nacido en Stoke Edith, Reino Unido, Ingram fue ordenado sacerdote en la Basílica Lateranense de Roma. Desarrolló su ministerio en Escocia antes de regresar a Inglaterra, donde fue arrestado por su fe y ahorcado durante el reinado de la reina Isabel I.
Vida y Ministerio
Ingram dedicó su vida a servir a la Iglesia Católica en tiempos de persecución. Su valentía y devoción lo llevaron a enfrentar la muerte con dignidad y fe.
Legado
El legado del Beato Juan Ingram es un testimonio de la resistencia y la devoción religiosa. Su festividad se celebra el 26 de julio.