San Félix de Roma, un ferviente cristiano del siglo III, es recordado por su martirio en la vía Portuense. Según relatos históricos, su devoción inquebrantable en tiempos de persecución lo convirtió en un símbolo de fe y valentía.
Vida y Martirio
San Félix vivió durante una época en la que el cristianismo enfrentaba grandes desafíos, y su fe lo llevó a convertirse en un mártir, un testimonio de la resistencia espiritual.
Festividad
La Iglesia Católica celebra su memoria el 29 de julio, recordando su legado y sacrificio por la fe.
Legado
El legado de San Félix perdura como un ejemplo de devoción y coraje, inspirando a los fieles a seguir su camino de fe.