San Ostiano de Viviers, una figura destacada en la historia cristiana de Francia, es recordado como un confesor y sacerdote ejemplar. Se le celebra cada 30 de junio por su compromiso con la fe y el servicio a su comunidad. Vivió en una época en la que el cristianismo se expandía y consolidaba en Europa, contribuyendo significativamente a esta misión.
Vida y Misión
Ostiano dedicó su vida al sacerdocio, guiando a su congregación con sabiduría y compasión. Su legado se mantiene vivo a través de las generaciones que continúan honrando su memoria.
Celebración
La Iglesia Católica le rinde homenaje el 30 de junio, un día de reflexión y agradecimiento por su contribución espiritual.
Legado
San Ostiano es un ejemplo de fe inquebrantable y dedicación al servicio de Dios y de la Iglesia. Su vida inspira a muchos a seguir caminos de devoción y servicio.