El 30 de junio conmemoramos a los Santos Protomártires de la Iglesia Romana, quienes sufrieron crueles martirios durante el reinado del emperador Nerón. Acusados injustamente de incendiar Roma, estos valientes discípulos de los apóstoles fueron torturados y ejecutados de diversas maneras, incluyendo ser cubiertos con pieles de fieras y entregados a perros rabiosos, o clavados en cruces y quemados para iluminar la noche.
Contexto Histórico
Estos mártires representan las primicias de la Iglesia Romana y su sacrificio simboliza la firmeza de la fe cristiana frente a la persecución. Su legado perdura como testimonio del costo de seguir a Cristo en tiempos de adversidad.
Celebración
La festividad de estos santos se celebra el 30 de junio, recordando su valentía y devoción.
Más información sobre el contexto de la persecución de Nerón puede encontrarse en La Enciclopedia Británica.