San Marino de Cesarea es recordado por su firmeza y valentía al profesar su fe cristiana. En Cesarea de Palestina, durante el siglo III, Marino fue denunciado por un compañero envidioso. A pesar de la amenaza de muerte, Marino declaró su fe ante el juez, lo que llevó a su decapitación y al reconocimiento como mártir cristiano.
Compañero de Martirio: Asterio
Junto a Marino, Asterio, un senador que honró el cuerpo de Marino, también fue martirizado por su acto de respeto y devoción.
La festividad de San Marino se celebra el 3 de marzo, recordando su legado de fe y valor.