San Caleb, también conocido como Elesbaán, fue un rey notable de Etiopía en el siglo VI. Su reinado es recordado por su ferviente defensa de la fe cristiana, especialmente tras su victoria sobre los enemigos de Cristo en respuesta a los mártires de Nagran. Tras su exitosa campaña, San Caleb hizo un voto de devoción y se retiró a Jerusalén, donde vivió como monje hasta su muerte alrededor del año 535.
Un Rey Transformado
San Caleb destacó por su liderazgo y su compromiso con la fe, lo que lo llevó a dejar su corona para vivir en humildad y oración. Su historia es un testimonio de transformación personal y dedicación espiritual.
Legado y Celebración
San Caleb es venerado el 15 de mayo, y su vida sigue inspirando a muchos por su sacrificio y búsqueda de la paz espiritual. Su legado perdura como un símbolo de fe y devoción.