San Otmaro, también conocido como Otmar, fue un notable abad del siglo VIII en Suiza, recordado por su dedicación a los enfermos y su defensa de los derechos monásticos. Nacido entre los helvecios, Otmaro estableció un pequeño hospital destinado a leprosos cerca de la celda construida por San Galo. Además, fundó un cenobio siguiendo la Regla de San Benito, lo que marcó un hito en la vida monástica de la región.
Por su firme defensa de los derechos y propiedades de su comunidad, fue deportado por poderes locales a una isla en el Rin, donde finalmente falleció. Su legado perdura en la historia de Suiza, y su festividad se celebra el 16 de noviembre.