San Judas Tadeo, el santo de las causas desesperadas
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Del apóstol que el evangelio distingue del Iscariote se sabe muy poco. Su fama de abogado de los casos imposibles es moderna: prende en Chicago en 1929 y en México a partir de 1955.
Cada 28 de octubre la Iglesia celebra juntos a dos apóstoles de los que apenas sabe nada: San Simón y San Judas Tadeo. El segundo es hoy, sobre todo en América, el santo al que se acude cuando ya no queda nada que intentar. Esa fama es mucho más reciente que el apóstol, y conviene separar lo que dicen los textos de lo que ha ido añadiendo la devoción.
Lo que dice el Nuevo Testamento
Judas aparece en las cuatro listas de los Doce, pero no siempre con el mismo nombre. Mateo y Marcos lo llaman Tadeo; Lucas, en el evangelio y en los Hechos, «Judas de Santiago»1. En algunos manuscritos de Mateo se lee además «Lebeo, llamado Tadeo»8. En todas las listas va al lado de Simón, el Cananeo o Zelota, y Lucas lo coloca justo delante del otro Judas: «et Iudam Iacobi et Iudam Iscarioth, qui fuit proditor»2.
«Judas de Santiago» es un genitivo que no dice el parentesco. Puede leerse como hijo o como hermano de un Santiago, y las traducciones no se ponen de acuerdo: la antigua versión inglesa del rey Jacobo dice «hermano» y la mayoría de las modernas, «hijo»8. El Martirologio Romano vigente opta por «hijo de Santiago»4. Benedicto XVI se limita a recordar que Lucas lo llama así1.
Sobre el sobrenombre, tampoco hay certeza. «No se sabe a ciencia cierta de dónde viene el sobrenombre Tadeo», dijo Benedicto XVI, que recogía dos explicaciones: un término arameo que vendría a significar «magnánimo», o la abreviatura de un nombre griego1.
Su única intervención con palabras está en el evangelio de Juan, durante la última cena. El evangelista se cuida de aclarar quién habla: «Iudas, non ille Iscariotes», Judas, no el Iscariote. Pregunta a Jesús por qué va a manifestarse a los discípulos y no al mundo, y recibe esta respuesta: quien lo ame guardará su palabra, y el Padre y él vendrán a él y harán morada en él3. El elogio actual del Martirologio, el 28 de octubre, se reduce prácticamente a eso: el nombre, el sobrenombre y esta pregunta4.
La carta de Judas
Entre las cartas católicas del Nuevo Testamento hay una breve que empieza presentándose como de «Judas, siervo de Jesucristo y hermano de Santiago». Advierte contra quienes usan la gracia de Dios para justificar una vida corrompida y dividen a la comunidad1,6.
Que la escribiera el apóstol es una atribución, no un dato. Benedicto XVI dice con prudencia que a Judas Tadeo «se le ha atribuido la paternidad» de una de las cartas1. La Enciclopedia Católica, de 1910, lo considera «muy probable», identifica al Santiago de la carta con el obispo de Jerusalén y la fecha poco antes del año 656. El Ökumenisches Heiligenlexikon, en cambio, sostiene que el apóstol no la escribió7. La misma Enciclopedia recuerda que su lugar en el canon se discutió: el Fragmento Muratoriano la recibe hacia el año 170, y Eusebio de Cesarea la contaba entre los libros discutidos, aunque aceptados por la mayoría6.
Lo que es tradición
Todo lo que se cuenta de Judas después de Pentecostés viene de relatos muy posteriores, y no coinciden entre sí.
- Persia, con Simón. El Martirologio Romano anterior a la reforma decía que Simón predicó en Egipto y Tadeo en Mesopotamia, y que después entraron juntos en Persia, convirtieron a una multitud y allí murieron mártires5. La versión legendaria añade un rey llamado Jerjes, sacerdotes y magos enemigos, y la muerte de Judas a golpes de maza y la de Simón con una sierra, aunque otras versiones hablan de espada o decapitación7.
- Edesa. Eusebio recoge la leyenda del rey Abgar de Edesa, enfermo, al que visita un enviado llamado Addai o Tadeo. Si ese Addai es el apóstol o uno de los setenta discípulos es una cuestión que las propias tradiciones resuelven de forma distinta7,8.
- Armenia. La Iglesia armenia lo honra con Bartolomé como apóstol de su país y sitúa su martirio bajo un rey llamado Sanatruk7,8.
Por eso el Martirologio vigente ya no narra ni la misión ni el martirio4. Sus reliquias se veneran sobre todo en la basílica de San Pedro, en Roma, y también en la iglesia de San Andrés de Colonia7.
Por qué comparte fiesta con Simón
La respuesta más sencilla es la que dio Benedicto XVI: se les considera juntos porque «en las listas de los Doce siempre aparecen juntos» y porque las noticias sobre ellos «no son muchas»1. La leyenda persa, que los hace predicar y morir juntos, reforzó esa pareja5,7. Las Iglesias orientales, en cambio, recuerdan a Judas en otras fechas, distintas de la de Simón7.
De apóstol olvidado a abogado de lo imposible
El Heiligenlexikon resume la historia de su devoción así: fue un apóstol largo tiempo olvidado en la piedad popular, redescubierto a finales del siglo XVIII como intercesor en situaciones desesperadas y en necesidades graves7. La explicación que se repite, que nadie le rezaba por miedo a confundirlo con el traidor y que por eso estaría especialmente dispuesto a ayudar, es una creencia popular recogida por el Oxford Dictionary of Saints8, no un hecho documentado.
Lo que sí está bien documentado es cómo esa devoción se convirtió en un fenómeno de masas en el siglo XX:
- Chicago, 1929. El claretiano James Tort, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe, en el sur de la ciudad, empezó las devociones a San Judas para sostener a unos feligreses que trabajaban en acerías que despedían gente. Su santuario dice que entonces el santo era «relativamente desconocido» para la mayoría de los católicos. La primera novena solemne se celebró en febrero de 1929, y el 28 de octubre de ese año más de mil personas tuvieron que seguir el cierre desde fuera del templo9. La parroquia atendía sobre todo a la comunidad mexicana emigrada10. De ahí salió el Santuario Nacional de San Judas, que siguen llevando los claretianos8,9.
- Ciudad de México. Según el estudio de Thania Álvarez, la primera novena se rezó en 1932 en el templo de Jesús María, también claretiano, entre fieles acomodados. La imagen pasó en 1955 al templo de San Hipólito, y allí la devoción se extendió entre obreros, vendedores ambulantes, amas de casa y migrantes. En 1982 la imagen de San Judas sustituyó a la de San Hipólito en el altar mayor7,10. Hoy, cada día 28, el templo recibe a unos 20.000 devotos, y el 28 de octubre a más de 80.00010.
Cómo se le reconoce
En las imágenes Judas Tadeo lleva casi siempre un medallón o una tela con el rostro de Cristo, que remite a la leyenda de Abgar y la imagen de Edesa8. Su otro atributo es el arma de su martirio según la leyenda: una maza o una alabarda. A veces aparece también con un libro, por la carta, o con una llama sobre la cabeza, por Pentecostés7,8.
El 28 de octubre en el santoral
El día 28 es, en el calendario general, la fiesta de los apóstoles Simón y Judas4. Las demás conmemoraciones de la fecha están en el santoral del 28 de octubre, y el resto de los Doce, en apóstoles y evangelistas.
Fuentes
Consultadas al escribir este artículo.
- Benedicto XVI, audiencia general del 11 de octubre de 2006: Simón el Cananeo y Judas Tadeo Oficial
- Nova Vulgata, Evangelio según Lucas 6, 14-16 Oficial
- Nova Vulgata, Evangelio según Juan 14, 22-23 Oficial
- Martyrologium Romanum vigente, 28 de octubre (Societas Laudis) Oficial
- The Roman Martyrology, 28 de octubre (texto anterior a la reforma)
- Catholic Encyclopedia: Epistle of Saint Jude
- Ökumenisches Heiligenlexikon: Judas Thaddäus
- Wikipedia (en): Jude the Apostle
- National Shrine of St. Jude (Chicago): History of the Shrine Oficial
- Thania Sttephanni Álvarez Juárez, «San Hipólito, un espacio de devoción y enunciación política para los sanjuderos en la Ciudad de México», Revista de Ciencias Sociales (Universidad de Costa Rica), 164, 2019, pp. 145-163