María Dolores Rodríguez Sopeña, nacida en Madrid, España, se destacó por su dedicación a los más desfavorecidos en el siglo XX. Su profunda convicción cristiana la llevó a los suburbios de las grandes ciudades para anunciar el Evangelio y apoyar a los pobres y obreros. Fundó el Instituto de las Damas Catequistas y la Obra de la Doctrina, instituciones que buscaban mejorar las condiciones sociales de su tiempo.
Su legado continúa inspirando a muchos a seguir el camino de la fe y el servicio a los demás, siendo un modelo de caridad y compromiso social.