El Beato Gregorio X fue un destacado papa del siglo XIII, recordado por su arduo trabajo en busca de la unidad cristiana. Nacido en Arezzo, Italia, fue elegido papa mientras era arcediano de Lieja. Durante su papado, convocó el Concilio II de Lyon, un esfuerzo importante para reconciliar a los cristianos y recuperar Tierra Santa.
Concilio II de Lyon
Este concilio, celebrado en 1274, fue un evento clave en su papado, donde se trató de resolver las diferencias entre la Iglesia Católica y la Iglesia Ortodoxa.
Legado
El legado de Gregorio X incluye su dedicación a la paz y la unidad cristiana. Su festividad se celebra el 10 de enero.