San Juan Calibita es recordado por su profunda espiritualidad y humildad. Nacido en Constantinopla, vivió en un rincón de la casa paterna y después en una choza, entregándose por completo a la contemplación. Su vida discreta hizo que sus propios padres no lo reconocieran hasta su muerte, cuando un Evangelio adornado en oro reveló su identidad.
Legado de Santidad
Su vida es un ejemplo de devoción y renuncia a las comodidades mundanas, inspirando a muchos a seguir un camino de fe y sencillez.
Celebración y Veneración
San Juan Calibita es celebrado el 15 de enero, destacando su papel como un modelo de vida contemplativa en la historia cristiana.