El 20 de enero recordamos a San Esteban Min Kuk-ka, un catequista cristiano martirizado en el siglo XIX en Seúl, Corea. Su valentía y fe lo llevaron a aceptar la muerte en prisión, siendo degollado por su compromiso con el cristianismo.
Historia
Nacido en Corea, Esteban Min Kuk-ka dedicó su vida a la difusión del cristianismo en una época de gran persecución religiosa. Su labor como catequista lo convirtió en un objetivo de las autoridades, quienes lo encarcelaron y finalmente lo ejecutaron.
Legado
El legado de San Esteban Min Kuk-ka perdura como un símbolo de fortaleza y fe inquebrantable. Su vida inspira a muchos cristianos en Corea y alrededor del mundo.
Festividad
La Iglesia Católica conmemora su sacrificio el 20 de enero, día de su martirio.