San Calimero, obispo de Milán del siglo II, es recordado por su compromiso con la comunidad cristiana en la región Transpadana, durante un periodo de crecimiento y consolidación de la fe. Celebrado el 31 de julio, su legado sigue vivo en la Iglesia.
Vida y Misión
San Calimero fue un líder espiritual que guió a su comunidad con sabiduría y dedicación. Su legado es un testamento de su devoción y liderazgo.
Festividad
La Iglesia celebra su memoria cada 31 de julio, recordando su influencia en la expansión del cristianismo en Italia.
Legado
San Calimero dejó una marca indeleble en la historia de la Iglesia, siendo considerado un protector de Milán.