El Beato Antonio Patrizi, nacido en el siglo XIV, fue un destacado presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín. Se le recuerda por su profundo amor hacia sus hermanos y el prójimo. Su vida de devoción y servicio ha dejado una huella imborrable en la comunidad de Monticiano, cerca de Siena, en la Toscana, donde vivió y murió alrededor del año 1311.
La festividad del Beato Antonio Patrizi se celebra el 28 de marzo. Su legado perdura como un ejemplo de humildad y dedicación religiosa.