El Beato Conón es recordado por su devoción y sacrificio. Nacido en Naso, Sicilia, en el siglo XIII, Conón emprendió una peregrinación a los Santos Lugares. A su regreso, encontró que sus padres habían fallecido. Esto lo llevó a distribuir su herencia entre los pobres y a abrazar una vida de anacoreta, siguiendo la tradición de los monjes orientales.
Vida de Devoción
Conón dedicó su vida a la oración y al servicio espiritual, influyendo en muchos con su ejemplo de vida austera y devota.
Legado y Festividad
El legado del Beato Conón perdura en la región de Sicilia, donde es venerado. Su festividad se celebra el 28 de marzo, recordando su vida de fe y dedicación.