San Juan de Beverley, celebrado el 7 de mayo, fue un destacado obispo de Hexham y York, en Inglaterra. Conocido por combinar su trabajo pastoral con una profunda vida de oración en soledad, fundó un monasterio donde pasó sus últimos años tras renunciar a su cargo episcopal.
Juan es venerado por su habilidad para unir la vida activa y contemplativa, dejando un legado duradero en la historia de la iglesia anglosajona.