El Beato Alberto de Bérgamo es recordado como un hombre de gran generosidad y devoción. Nacido en Cremona, Lombardía, en el siglo XIII, Alberto fue un labrador que decidió dedicar su vida a la fe y la caridad, a pesar de las críticas de su esposa por su generosidad hacia los pobres. Posteriormente, dejó sus tierras para vivir como hermano de penitencia de Santo Domingo.
Su festividad se celebra el 7 de mayo, y su legado perdura como un ejemplo de entrega total a los demás.